El baño es uno de los ambientes más delicados de la casa con respecto a la limpieza y el orden. Es un lugar que, por su actividad propia, es muy fácil que se llene de gérmenes, bacterias, humedad y suciedad.

Además, es uno de los ambientes de la casa en donde menos tiempo pasamos, por lo que es muy fácil de que se nos pase por alto la limpieza y orden de algunos lugares y rincones.

Te detallaremos algunas cosas que hacen que tu baño se vea sucio y desprolijo para que las puedas corregir. 

1. Desechos de jabón

 

Podemos pensar que por ser un lugar en donde cae agua, la bañera está en general siempre limpia. Pero si lo pensamos bien, es un lugar en donde se junta nuestra suciedad, desechos de jabón y shampoo. 

Si miramos con detalle, podremos observar manchas oscuras de los restos y deshechos de nuestros productos de aseo. La superficie, en especial los bordes de la bañera y el ángulo contra la pared, se sentirán grasientas al tacto.

Podemos solucionar usando productos antibacterianos y desengrasantes. Además será importante que frotemos repetidas veces los espacios para que el jabón se desprenda. 

2. Moho en el techo

El baño es un lugar en donde se condensa gran cantidad de vapor de agua y en general no tiene un buen sistema de aireado. Las ventanas son pequeñas y en épocas de frío las mantenemos cerradas. El resultado es que se vuelve el lugar ideal para la proliferación de hongos, sobre todo en el techo. Lo podemos observar por la aparición de manchas verdosas y oscuras. 

Para evitar esto lo primero que tenemos que hacer es mejorar la circulación de aire. Después podemos limpiar con lavandina el techo, y pintarlo con pintura antihumedad. 

3. Desorden

Un baño desorganizado, aún cuando esté limpio, nos dará esa sensación de suciedad y descuido.

Si dejamos las toallas húmedas hechas un bollo en el piso o sobre el lavatorio, además de ser feas a la vista, pueden desprender un olor desagradable y generar hongos.

Los cosméticos, potes de cremas y peines deberían tener su lugar de guardado. Si los apoyamos en cualquier superficie disponible, con el tiempo tendremos contaminación visual, el baño parecerá mucho más pequeño de lo que en realidad es, y los productos de aseo estarán en contacto con las bacterias del baño.  

4. Canillas viejas y oxidadas

Las canillas del lavatorio y de la bañera están en contacto con el agua todo el tiempo. Por esto, si no las limpias bien, se verán opacas, con marcas de agua y sarro. Eventualmente formarán hongos y se oxidarán. Aún cuando les pases una franela, el color verdoso y marrón las hará lucir sucias y viejas.

Puedes solucionarlo si consigues productos adecuados contra el sarro y los hongos. Además, es importante frotar y remover de los recovecos toda la suciedad acumulada. Y por último, te aconsejo utilizar algún producto que limpie y de brillo a la grifería.

5. Espejos opacos

El espejo es uno de los elementos más importantes del baño. Allí nos miramos apenas nos levantamos y justo antes de irnos a dormir. Si prestamos atención, veremos que su superficie luce opaca, cubierta de polvo, la humedad ambiental, y marcas de la limpieza. Un espejo opaco desluce el baño. 

Podemos dejar el espejo limpio y brillante con productos como el vinagre o el alcohol isopropílico junto con un paño. Nunca uses agua o limpiadores multiuso porque dejarán manchas sobre el vidrio.