Si eres fanático del aguacate como nosotros, seguro que más de una vez debes haber intentado germinar su maravillosa semilla, pero, ¿Lo has logrado? Muchas veces que intentamos poner a germinar su semilla, nos encontramos con algunas dificultades.

El consumo de aguacate mundialmente se ha potenciado debido a su exquisito sabor y su gran cantidad de propiedades beneficiosas para la salud e incluso para los tratamientos de belleza tanto para la piel como para el cabello. Por ello es que también los intentos por germinar y reproducir esta excelente fruta se ha potenciado.

Por esto mismo en el artículo de hoy hablaremos acerca de los 5 errores más comunes que se pueden cometer a la hora de germinar la semilla de tal fascinante y deliciosa fruta. Para que puedas sortearlos y lanzarte a plantar tu propio y delicioso aguacate. ¿Te animas? 

1- Sembrarla al revés

Este error es de los más comunes pues el aguacate tiene una particularidad y es que la semilla se encuentra dentro de su hueso o carozo. Para germinar el aguacate además de limpiar el hueso debemos colocarle 3 palillos para poner la mitad en el agua y la otra mitad hacia el exterior en contacto con el aire. Pues aquí reside el problema.

Si dejas en agua la parte superior del hueso del aguacate (la parte más fina y puntiaguda) pues nunca crecerá porque por allí es por donde sale el tallo, en cambio si colocas correctamente el hueso del aguacate con la parte inferior (la más redondeada y gorda) en contacto con el agua te crecerá la raíz.

2- Dejarla toda sumergida en agua

La semilla del aguacate si bien necesita estar en contacto con el agua, también necesita estar en contacto con el aire y el sol. Si nosotros colocamos la semilla toda abajo del agua pues no podrá realizar su proceso de crecimiento correctamente.

Para que esto se de con eficacia y éxito deberás colocarle tres palillos en sus extremos y colocarla en un recipiente no demasiado hondo o ancho, en el que puedan apoyarse los palillos en los bordes y mantener tan solo 1/3 ó 1/2 del hueso en contacto con el agua. 

3- Exponerla al sol directo

Otro de los errores más comunes que surgen a la hora de germinar esta excelente semilla es el sitio en donde la colocas. Es común dejarla cerca de una ventana, en el balcón, la terraza, el jardín o el patio y a veces no reparamos en al cantidad de luz que a este le toca minuto a minuto.

La semilla de aguacate para ser germinada necesita tan solo un poco de luz de manera indirecta. Es importante no exponerla al sol directo muchas horas pues de esta manera no crecerá. Prueba con dejarla dentro de tu casa en un sitio donde rebote la luz o donde le pegue poco tiempo el sol.

4- Olvidarse de cambiar el agua

Esta error es muy común tanto en la germinación de un aguacate como en la germinación de muchas otras plantas. Cuando trabajamos con agua la limpieza de la misma es fundamental pues de lo contrario se pueden generar hongos y bacterias no deseadas que pueden arruinar nuestro proceso de germinación.

En el caso del aguacate funciona igual, si no le cambias el agua cada dos o tres días comenzará a pudrirse, a estancarse y a generar un ecosistema poco agradable y fértil para que eche raíz y crezca saludablemente su tallo. Recuerda cambiarle el agua y siempre es recomendable hacerlo con agua filtrada.

5- No darle tiempo a la semilla

El aguacate es un fruto excelente que crece de un árbol muy poderoso y generoso pero solo tendrás éxito con él si le tienes paciencia. Esta planta tarda muchos años en dar sus frutos y también tarda mucho en germinarse, por ello es importante aprender a contener nuestra ansiedad y esperarla.

Muchas veces cometemos el error de no esperar el tiempo suficiente y deshechar la semilla o dejarla a un lado por no obtener rápidos resultados. Las semillas de aguacate tardan aproximadamente entre 2 y 3 meses en echar su primera raíz y luego tardan otros 2 ó 3 meses para que su tallo tenga un tamaño apto para ser trasplantado a la tierra o a una maceta (aprox. 20cm de tallo).