A todos nos encantan los huevos fritos. Personalmente, prefiero los huevos sobre las papas fritas. Lo que no nos gusta son los efectos de la fritura en nuestro cuerpo y salud, como el aumento del colesterol y el porcentaje de la grasa corporal. Además, la fritura nos puede provocar acidez y pesadez estomacal. 

¿Esto significa que debemos dejar de comerlos?. La respuesta es no. Podemos comer huevos fritos de manera sana y deliciosa, sin malestar ni calorías extras.

Como vamos a cocinar sin aceite, es importante que utilices ollas o sartenes con antiadherente para que la comida no se pegue, y que los huevos estén a temperatura ambiente. A continuación te indicaré algunas maneras de reemplazar la materia grasa pero sin perder el sabor.

1. Huevos a la plancha

Necesitamos un huevo, una tapa para cubrir hamburguesas, o cualquier otra cosa que sirva para cubrir el huevo y atrapar el vapor, una plancha o bifera con antiadherente, sal y pimienta.

Primero tenemos que calentar la plancha a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos el huevo como lo haríamos de manera habitual. A continuación tapamos el huevo para que se cocine con el propio vapor.  

El tiempo de cocción es el mismo que con aceite. Depende del gusto de cada uno si dejamos que la yema se cocine más o menos. Agregamos sal y pimienta, y listo. 

Estos huevos se pueden acompañar con jamón, bacon, o con espárragos y pan de salvado para una versión más saludable. 

2. Huevos nube

Este método lleva un poco más de trabajo para realizar el soufflé, pero el resultado es increíble.

Para dos personas podemos usar dos huevos, unas gotas de limón y una pizca de sal.

Primero tenemos que separar las claras de las yemas y colocarlas en bowls diferentes. Podemos realizar esta operación con un separador o hacerlo a mano si nos animamos. 

Después tenemos que montar las claras a punto nieve como si fuéramos a realizar un merengue. Te aconsejo utilizar una batidora eléctrica para hacer más fácil la preparación. Si no tienes una, puedes usar un batidor de varillas y hacerlo a mano. Mientras batimos echamos unas gotas de jugo de limón. Esto hará que las claras queden firmes y brillantes. 

Separamos las claras en dos y las colocamos en una fuente de horno. Hay que realizar este paso con cuidado para que la preparación no pierda la espumosidad. Colocamos las yemas en el centro de las claras. 

Al momento de meter la fuente al horno, este debe estar a 200º C. Cocinamos los huevos por 3 minutos. Es una cocción rápida, así que hay que estar atentos a que no se quemen las claras y las yemas se sequen.

3. Huevos fritos a la sartén

Los ingredientes para una porción son una sartén con tapa, un huevo, un poco de agua y sal.

Vertemos aproximadamente un dedo de agua en la sartén, y la ponemos a calentar a fuego fuerte. Cuando el agua comienza a generar pequeñas burbujas en el fondo de la sartén, añadimos el huevo, igual a como lo haríamos si fuera aceite. 

Tapamos la sartén pero dejando una abertura para dejar escapar el vapor y que el huevo se cocine. La cocción tarda un minuto aproximadamente. Pasado este tiempo podemos destapar para comprobar si esta listo.

Agregamos sal y lo removemos de la sartén con una espumadera. Hay que tener mucho cuidado de no romper la yema.