Muchas personas padecen la dificultad de tener los pies hinchados y como consecuencia, sufren la molestia para conseguir un calzado que les resulta más cómodo para andar.

Generalmente las razones más comunes tiene que ver con la retención de líquidos o incluso usar la ropa muy ajustada, son posibles causas de este padecimiento.

Sin embargo, el problema podría ser más grave como la inflamación de las venas. Por eso, la recomendación siempre es hacer una consulta con el profesional médico de nuestra confianza.

Desde nuestro punto de vista, podemos observar que algo no anda bien en nuestro sistema circulatorio y las extremidades deben ser la primera señal de alerta para nosotros.

Veamos a continuación las causas más comunes que debemos prestar mucha atención:

1) Insuficiencia cardiaca

Cuando el corazón no puede transportar la sangre por todo el cuerpo, las causas van desde la enfermedad de las arterias coronarias hasta otro tipo de enfermedades comunes, tales como la hipertensión o la diabetes.

2) Enfermedad venosa

Se trata de una enfermedad que ocurre cuando las venas no pueden devolver la sangre al corazón de manera eficiente. Por lo cual, se produce una interrupción que desencadena en una trombosis o problemas  en el sistema linfático.

También hay que estar atentos a otros síntomas, como mucho dolor y la piel se oscurece de manera visible.

3) Hinchazón muscular

Hay que observar que la hinchazón en los pies ocurre cuando los músculos de las piernas no son lo suficientemente fuertes como para permitir que las venas lleven la sangre que regresa al corazón.

4) Baja de proteínas

Algunas enfermedades crónicas, como el cáncer por ejemplo, pueden contribuir a la hinchazón de los pies. También la ausencia de proteínas y la desnutrición, pueden ser causantes de la hinchazón de los pies.

5) Demasiado tiempo en la misma posición

Permanecer en la misma posición demasiado tiempo es una de las causas más comunes que desencadena en la hinchazón de los pies, de hecho esto sucede sin importar si estas de pie, sentado o caminando, el cuerpo tiene limitaciones en su circulación.

¿Qué podemos hacer ante esta dificultad?

Como mencionamos anteriormente, lo primero que debemos hacer es consultar al médico para que nos guie y tomar medidas al respecto.

Sin embargo, podemos hacer mucho para aliviar esta afección:

1: Baño de agua fría y caliente

Una recomendación cuando tenemos los pies hinchados, es ir alternando en la inmersión de agua fría y caliente.

En una palangana con agua fría sumergimos los pies durante algunos minutos y luego lo ponemos en otro recipiente,  pero de agua caliente, alternamos en ambos. (Tengamos cuidado de que no este excesivamente caliente el agua, evitando quemaduras).

2: Inmersión de los pies en sulfato de magnesio

Vamos a utilizar una palangana con suficiente agua tibia, como a la altura de los tobillos y le añadimos 1 taza de sulfato de magnesio.

Allí sumergimos los pies para que reposen durante unos 15 minutos aproximadamente, la recomendación es hacerlo antes de acostarnos por las noches.

Recordemos que el sulfato de magnesio es excelente para reducir la hinchazón de los pies, ya que ayuda a activar la circulación sanguínea.

3: Compresa de vinagre de sidra de manzana

El vinagre de manzana, rico en potasio y un excelente aliado para reducir la hinchazón de los pies.

Lo preparamos en un recipiente con agua tibia y el vinagre de manzana, en medidas iguales. Luego se mezcla y humedecemos un paño de algodón en el recipiente, envolvemos los pies y lo dejamos actuar durante al menos unos 30 minutos.

Podemos hacerlo cada vez que sintamos la hinchazón y pesadez en los pies.

4: Masaje con aceite de manzanilla

Ciertamente es la mejor opción,  un excelente masaje para relajar los músculos y activar la circulación, además de reducir la retención de líquidos.

Es importante saber que la manzanilla tiene un efecto relajante y antiinflamatorio, el aceite de esta planta es excelente para bajar la hinchazón.

La sugerencia es pasar un poco en nuestras manos y frotamos hasta que esté tibio, además podemos aprovechar y frotar los pies con movimientos circulares y suaves.

5: Escaldar los pies de los aceites esenciales

El escaldado de pies, podemos prepararlo así, vertemos agua tibia en una palangana hasta cubrir tu tobillo y una taza de sal.

Se mezcla bien y se agrega 2 gotas de cada aceite esencial, que podría ser : alcanfor, lavanda y árnica. Dejamos sumergidos los pies en esta solución hasta que el agua se enfríe por completo, lavamos e hidratamos de inmediato.

Una recomendación, después del tratamiento colocamos los pies en alto, y así estimulamos la circulación sanguínea.

Para finalizar, recordemos que las recomendaciones de este artículo informativo no sustituye la opinión de un profesional de la salud. Además, tengamos presente que cada organismo es único y responde en forma individual, por lo que los resultados tienen que ir acompañados con un estilo de vida saludable.